jueves, 18 de junio de 2020

Hans Christian Andersen: biografias y principales cuentos creados

Hans Christian Andersen




Hans Christian Andersen, el escritor danés que las hizo.  Hans nació en la localidad de Odense, en Dinamarca, en el año 1805. Andersen desarrolló una sincera pasión por la lectura gracias a su padre, pero tuvo que concentrarse en estudiar y mantenerse económicamente después del fallecimiento del mismo, por lo que realmente no pudo ni intentó escribir historias hasta que se hizo mayor.                                                    En el año 1835, cuando ya había empezado a escribir. Su primera obra en ganar popularidad fue Cuentos de Hadas, una colección de historias de ficción para niños dividida en 3 folletos. Todas historias mágicas y a veces con una pizca de humor. Un momento importantísimo en la vida de Hans fue conocer al gran Charles Dickens, el famoso autor británico de Oliver Twist, Cuento de Navidad o Historia de Dos Ciudades. Finalmente, falleció como consecuencia de una enfermedad grave en el año 1875.

OBRAS:
- El patito feo.
- El traje nuevo del emperador.
- Pulgarcita.
- Las zapatillas rojas. 
- La sirenita.
- Las zapatillas rojas. 

- LOS HERMANOS GRIMM: biografía y principales cuentos creados

LOS HERMANOS GRIMM
Hermanos Grimm

Jacob (1785-1863) y Wilhelm Grimm (1786 - 1859) recogían historias de los lugareños, además de estudiar la lengua y su uso. Interrogaban a la gente, les pedían que buceasen en su memoria en busca de los cuentos que les contaban de pequeños, y tomaban notas inmediatamente.
La labor de los hermanos Grimm no se limitó a recopilar historias, sino que se extendió también a la docencia y la investigación del lenguaje. Además de sus cuentos para niños, los Grimm también son conocidos por su obra Diccionario alemán, un diccionario en 33 tomos con etimologías y ejemplos de uso del léxico alemán, que no fue concluido hasta 1960.
OBRAS:
-Caperucita roja.
-Juan sin miedo. 
-La cenicienta. 
-Blanca nieves.
-La oca de oro.
-Los tres pelos del diablo.

CHARLES PERRAULT: biografía y principales cuentos creados

CHARLES PERRAULT 

Charles Perrault

Charles Perrault fue un escritor francés nacido en París el 12 de enero de 1628, y fallecido en la misma ciudad el 16 de mayo de 1703.
Aunque escribió y publicó de manera profusa en vida tocando diversos géneros, hoy en día es conocido sobre todo por sus cuentos infantiles. Originario de una familia burguesa pudiente, estudió en el colegio Beauvais de París, se graduó en Derecho y se inscribió en el colegio de abogados en 1651.
Tras ejercer la abogacía un tiempo, poco a poco se fue granjeando el favor de diversas figuras gubernamentales y culturales, siendo miembro fundador de la Academia de las Ciencias y Secretario (posteriormente Bibliotecario) de la Academia Francesa.
Protegido por Colbert, el célebre consejero de Luis XIV, dedicó gran parte de su vida a componer loas y odas a la figura del rey; además de diversos tratados artísticos como Paralelo de los Antiguos y los Modernos, donde defiende las obras modernas frente al constreñimiento de la tradición, lo que le valió numerosas críticas, entre ellas las de Boileau.
Con sus Cuentos de Mamá Gansa se adjudicó un puesto seguro en el género de los cuentos de hadas, siendo recordado por obras tan entrañables como Caperucita Roja o Cenicienta, fruto de la recopilación de numerosas leyendas e historias de la tradición oral.
OBRAS:
-La Cenicienta.
-La bella durmiente.
-Caperucita Roja.
-El gato con botas.
-Cuentos de mamá gansa.








EL CUENTO POPULAR

EL CUENTO POPULAR

1.    Responde las siguientes preguntas

a.    ¿Qué es un cuento popular?

Un cuento popular es la narración de hechos 

reales o ficticios con una enseñanza, se transmite 

de forma oral y el escritor es anónimo.  

b.    ¿Qué características presenta un cuento popular?

Presenta características como:

- Ser muy antiguos.

- Tener un mensaje.

- Son transmitidos oralmente.

- Pertenecen a la tradición popular.

c.    ¿cuáles son las clases de cuentos populares?

Existen dos clases de cuentos populares, los

 maravillosos y los realistas.

d.    ¿qué son los cuentos populares maravillosos?

Los cuentos populares maravillosos, estos son 

relatos ficticios donde la imaginación permite 

presentar la magia y seres imaginarios como las

 hadas o brujas.

e.    ¿Qué son los cuentos populares realistas?

Los cuentos populares realistas son narraciones

reales estos cuentan anécdotas o hechos no 

ficticios, también tienen la participación de 

personajes extraídos de la vida real.

   


Vídeo sobre el cuento popular el león y el ratón

https://youtu.be/yMSEjiGpuTo

Vídeo sobre el cuento popular el erizo y el globo

https://youtu.be/9SiNFya55Fo

El cuento popular 2

La ratita presumida

La ratita presumida. Cuentos infantiles clásicos

Había una vez, una rata muy laboriosa y dedicada, cuya hija se pasaba todo el día de haragana jactándose frente al espejo. “¡Qué bella soy!” repetía por el día, por las tardes y por las noches.

Entonces sucedió que un buen día, la mamá rata descubrió una pepita de oro mientras regresaba a casa. Al momento, la rata imaginó cuántas cosas no podría comprar con aquella pepita de oro tan brillante, pero lo más importante para ella, era su propia hija, por lo que decidió regalársela sin dudarlo.

“No compres nada inútil, querida mía” le advirtió la mamá a su hija cuando se disponía a marcharse. Al llegar al mercado, la ratita presumida compró una cinta de color rojo y quedó prendida al ver cómo lucía de hermosa en la punta de su cola. “Ahora seré más bella aún” pensaba la ratita.

De regreso a casa, se topó con el señor gallo, quien le propuso trabajar en su granja, pero la ratita contestó rápidamente: “Lo siento querido gallo, no me gusta levantarme temprano”.

Más tarde, se encontró con un perro cazador, quien estaba necesitado de una buena compañera de caza. “Lo siento querido perro, pero no me gusta correr y andar agitada”, contestó la pequeña y se despidió con un hasta luego.

Finalmente, salió al encuentro de la ratita un gato gordo de bigotes enormes. “Hola, ratita ¿Quieres trabajar conmigo? No tendrás que levantarte temprano ni correr”, le dijo el gato acercándose lentamente. La ratita, tan alegre, le preguntó a qué se dedicaba.

“A devorar holgazanas como tú” y se abalanzó sobre la ratita en un santiamén. La suerte, es que el perro cazador se encontraba cerca y espantó al gato de un mordisco. Entonces, la ratita regresó a casa rápidamente a contarle a su mamá la importante lección que había aprendido.

La ratita presumida: Combel Editorial

Cuento de la ratita presumida | Árbol ABC
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El cuento popular



 LOS PASTELES Y LA MUELA 

Los pasteles y la muela
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Se acercaba el tiempo de las luciérnagas en el aire, esas pequeñas luces que con las primeras lluvias dan la idea de ser chispas de fuego al extinguirse el incendio que quemaba la tierra en el verano. La noche que no era noche delineaba figuras chinescas por el camino de tierra, de piedra, de polvo, de lodo. En el lento vaivén del alarido de un viento quejumbroso flotaba la frescura de un cielo estrellado, sin nubes, sin sombras. Cuando pasaba por el camino de pedregales el sonido se hizo grande, que cubría todo, que lo envolvía todo y el firmamento se movía como si viajara en barco. De pronto se sintió caer en un profundo abismo, sintió volar hacia atrás, de espaldas por un segundo sin fin.       El ladrido de un perro negro que dormía en el camino lo vino a despertar, era como alma de diablo que mostraba sus dientes blancos mientras pasaban Lila, una vieja mula acanelada, y él montado sobre ella casi dormido en el sueño del amanecer eterno, ¡Guau!, ¡guau!, ¡guau!, ¡guau!, guauuuu… ladraba el perro en tanto corría y regresaba como queriendo jugar a espaldas de la bestia, Lila seguía con su andar tranquilo como si también durmiera de tanto caminar. Don Encarnación se tocó la cintura para revisar si seguía ahí el machete que colocó con mucho cuidado al salir de su casa. Y tubo que sostenerse también el sombrero ancho para no caerse porque la mula despertó asustada, ya que se sintió caer de espaldas frente a la fuerza del ladrido de un lebrel pinto que se oponía a su camino. ¡Chucho! –dijo, para apartar al animal del pasaje-. Silencio. Atrás quedó la granja de los frailes y sus fieros guardianes caninos.                                                    
 -¡Mercado central!, ¡mercado central!, ¡vamos madre!, ¡llega, llega! Con las primeras luces sonaban las bocinas como reses para el matadero, docenas de canastos y sacos con plumas, frutos, verduras y hortalizas eran cargados al camión donde viajaría Ña Candelaria. Bajo la luz de las estrellas y luceros pálidos florecía un verdadero mercado terrestre, casi acuoso por el vapor de las tazas de café que servían unas mujeres prietas a los camioneros rechonchos y malhumorados. Cestos con gallinas, patos, pavos; limón, toronja, chile, tomate, cebolla; calabazas, porotos y maíz.                                                                     
 En la alforja fósforos, ocote, pixtones, sal, chile, agua. La oscuridad palidecía como hombre que se asusta y que dormido enflaquece y despierto muere. La aurora aparecía tímida y ligera detrás de cerros con dioses seculares. El canto del cenzontle lloraba agua, y el hombre con su mula llegaba al monte, para trabajar la tierra sagrada y benévola, que generosa da a su tiempo la espiga que es la madre del pan, y el maíz, padre del hombre americano. El sol pintaba el horizonte con sus rayos de luz, mula y hombre eran como sombras en ese paisaje de oro. Los brazos y piernas reumáticos de tanto labrar la tierra comenzaron su larga faena. Olía a tierra seca. Doña Candelaria, mujer vieja y paciente como su esposo, llevó a vender miltomates verdes, gallinas amarillas y conejos blancos a la plaza de la ciudad.    
 -¡Hoy no hay venta!, ¡aquí nadie vende más! –gritaron unos gendarmes. Y hubo que correr para salvar la vida, y dejar la venta para no ir al calabozo, y llorar para destruir el badajo de plomo en la garganta. Los miserables no tienen derecho a ganarse la vida honradamente porque causan desorden y afean las horribles ciudades. Y causan enojos a los grandes estadistas idiotas, burgueses que creen ver todo y no ven nada.  Los primeros aguaceros agujerearon las viejas láminas de cinc. Don Encarnación regresó a casa y se quitó las botas de hule, ahora llenas de agua limpia y llovida. Entró a la cocina y vio a su esposa con las pupilas llenas de granizos calientes, tan calientes como lágrimas. Doña Candelaria narró con la voz quebrada cómo perdió todo y quedó ella sola, sin dinero, sin gallinas, ni conejos, ni nada. Los toscos brazos envolvieron a su esposa, los dos viejos lloraban. Menos mal que a ella no le había pasado nada. El agua sonaba como piedras en la lámina roja de tan oxidada, pero eran piedras tan duras como diamantes, gotas de esperanza. Un colibrí hecho con cabellos de luna volaba entre las gotas de lluvia y de sus alas se desprendían fracciones de tiempo color del arco iris en el crisol de la tierra seca y sedienta. Los trabajadores con su trabajo honrado y noble son los verdaderos héroes de la historia, de la patria, de esta tierra milagrosa y legendaria.
Los pasteles y la muela(cuento educativo). - YouTubeRelatando el Cuento: Los Pasteles y la Muela.